La Preocupación Crece por #DondeEstanLosNiños

Escrito por parte de Luis Carrillo
11 de julio 2018

En los últimos dos meses, se ha desatado un debate sobre la política de la administración Trump hacia los niños migrantes. La política ha sido criticada por muchos grupos de defensa porque separar a los niños de sus padres es cruel e inhumano. Las noticias de familias separadas crearon una discusión en las redes sociales, con personas que compartieron sus opiniones sobre el tema mediante usando el hashtag: #WhereAreTheChildren.

Aproximadamente 3,000 niños han sido separados de sus familias en la frontera de los Estados Unidos durante un período de seis semanas durante la represión de entradas ilegales y legales, como padres que solicitan asilo.

A principios de mayo de 2018, el Fiscal General Jeff Sessions anunció que la administración de Trump adoptará una política de “tolerancia cero” para cualquiera que sea atrapado cruzando a los Estados Unidos. Dijo que todos los que cruzan la frontera serían derivados al Departamento de Justicia y serían procesados por ingreso ilegal. Esta política se aplica a todos los adultos, independientemente de si vienen con niños o no. Al separarse de sus padres, los niños fueron calificados erróneamente como “niños extranjeros no acompañados” por el gobierno de los EE. UU., que describe a las personas menores de 18 años que vienen a los EE. UU. sin un adulto. Conforme a la ley federal, los niños menores de edad no acompañados son enviados a la Oficina de Reubicación de Refugiados, que es responsable de identificar y contactar al pariente más cercano o amigo de la familia que vive en los EE. UU. que el niño tenga.

Antes de que se estableciera la política de “tolerancia cero”, los migrantes llegaban a cualquier puerto de entrada a lo largo de la frontera, y un oficial de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos se les acercaría y les pediría sus documentos. Si no tenían los documentos adecuados, los oficiales los separarían para interrogarlos. Durante este proceso, los oficiales les preguntaba a los migrantes si tenían miedo de regresar a su país de origen. Si los migrantes expresaban algún tipo de temor a ser enviados de regreso, los entregarían a la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas del Departamento de Seguridad Nacional y luego los llevarían a los centros de detención. Los migrantes entonces comenzarían el proceso de asilo que consiste de entrevistas, verificaciones de antecedentes y exámenes de seguridad. Si esas familias migrantes incluían niños, los niños se quedarían con los padres durante todo el proceso. Luego, tratarian de convencer a los jueces de inmigración de que tienen un temor creíble de persecución por su raza, religión, nacionalidad, opinión política o miembro de un grupo social en particular, como mujeres casadas con un marido abusivo o miembros de sindicatos siendo perseguido El gobierno entonces decidiría otorgarles protección o deportarlos a su patria.

Lo que Donald Trump y sus aduladores no entienden es el trauma emocional que este proceso de separación ha provocado que los niños sean quitados de sus padres. Las separaciones forzadas pueden causar traumas duraderos y provocar problemas graves de salud mental, como depresión, ansiedad y trastorno de estrés postraumático. Los estudios muestran que alejar a los niños de sus cuidadores también puede interferir más tarde con el aprendizaje y las relaciones sociales. Algunos de estos niños son muy jóvenes y no tienen forma de comprender lo que está pasando. Muchos niños creen que sus padres los abandonaron intencionalmente, aunque ese no sea el caso.

Separar a los niños de sus padres NUNCA debe hacerse. El procesamiento de los padres y sus hijos JUNTOS se ha hecho antes. Se puede hacer nuevamente si nuestros empleados gubernamentales elegidos lo intentan. Seperando a los hijos y poniendolos en jaulas viola la regla de oro y dañan a los hijos de Dios.

Los empleados del gobierno federal dicen que están aplicando la ley, pero también hay leyes contra el peligro infantil y el abuso infantil. ¿Por qué no están siguiendo esas leyes? No es patriótico que nuestros empleados electos cometan delitos para tratar delitos menores.

Los inmigrantes indocumentados representan solo el 3% de la población de EE. UU., y ese porcentaje se reduce cada año. Entonces, este país no está lidiando con una inundación que pueda justificar tal crueldad como enjaular a los niños.

Deténgase, cierren los ojos e imagine a su hijo encerrado en una jaula durmiendo sobre cemento. Puede sentirse mejor al respecto y poner fin a esta atrocidad contactando a funcionarios electos en el Senado y en el Congreso y exigiendo:

(1) La lista de verificación para la reunificación inmediata de los niños con sus padres.

(2) Una fecha límite para la reunificación completa a fines de julio de 2018.

(3) Que Stephen Miller sea despedido. Stephen Miller diseñó este desastre. #DespideStephenMiller

Related Posts

Deja una respuesta